Datos de Salud

Salud Laboral

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Análisis

En el periodo 2013 al mes de diciembre de 2020, se han identificado a través de acciones propuestas en el marco del Plan de Intervenciones Colectivas 39.985 niños y adolescentes trabajadores entre los 5 y 17 años de edad, incluidos aquellos en primera infancia, que, también se encuentran expuestos a actividades que, por su naturaleza o condiciones en las que se realizan, puedan poner en riesgo la salud.

En el Distrito, se han consolidado espacios especializados en la actividad económica y administrativa; para el caso de trabajo infantil se evidencian espacios característicos como las calles, plazas de mercado que tienen a su alrededor comercio callejero, pasajes comerciales, y parques principales de la localidades, en los que se incrementa el trabajo de niños, niñas y adolescentes, así como las situaciones de acompañamiento o instrumentalización, en temporadas de estrategia comercial como fechas especiales y vacaciones escolares, además de los establecimientos dedicados a diversas actividades económicas; sin embargo es pertinente mencionar que de acuerdo a la dinámica social y situaciones de migración es constante la presencia de niños niñas y adolescentes en condición de trabajo infantil en las calles de la ciudad.  Para el año 2020, la emergencia sanitaria, el aislamiento obligatorio y la cuarentena estricta, entre otras medidas decretadas por el gobierno nacional y distrital, llevaron a modificar el desarrollo de las acciones propuestas para intervenir los niños, niñas y adolescentes trabajadores, a través de contactos telefónicos para realizar seguimiento a la condición de salud, posible reincidencia[1] en el trabajo, oficios en el hogar o encierro parentalizado.

Con relación a lo anterior, la concentración de niños y adolescentes trabajadores identificados, se encuentra principalmente en la localidad Usme con el 11 % (n=3.996), Bosa 11 % (n=3.682), seguido de Ciudad Bolívar con el 11 % (n=3.658), Kennedy 9% (n=3.055),  Suba (n=2.241) y Engativá (n=2.135) con el 6% de acuerdo a los años analizados.

De acuerdo a lo anterior, de los 39.985 niños, niñas y adolescentes entre los 5 y 17 años de edad identificados, 3.227 (5%) realizan oficios en el hogar; es decir, dedican más de 15 horas en la semana para desarrollar actividades domésticas o pueden estar cercanos al encierro parentalizado que corresponde al cuidado de otros, generalmente hermanos menores, personas con discapacidad o adultos mayores.

Se resalta que las localidades en las que se ha identificado mayor proporción de niños y adolescentes realizando oficios en el hogar son Bosa con el 24%, Kennedy con el 17%, Usme con el 14 %, Ciudad Bolívar con el 12% y Tunjuelito con el 8%. Los años en que se identificaron más niños niñas y adolescentes realizando oficios del hogar fueron 2020 con 1.074 niños, niñas y adolescentes, 2015 con 937 identificados, seguido por el 2018 con 477 referidos y 2019 con 352.

Es probable que los efectos que la pandemia ha traído sobre la economía de los hogares agraven las causas fundamentales del trabajo infantil, entre ellos el desempleo e impacto sobre el sector informal de la economía, situaciones de pobreza, limitadas oportunidades para promover el trabajo adolescente protegido, migración, entre otros aspectos. Como resultado de lo anterior, los casos de niños niñas y adolescentes desarrollando oficios del hogar, trabajo doméstico o encierro parentalizado o responsabilidades de cuidado, se incrementaron de manera importante en la ciudad, probablemente asociado a situaciones de deserción escolar,  salida de los padres o acudientes en búsqueda de medios económicos para suplir necesidades por pérdida de sus empleos.

El abordaje desde el sector salud, se genera a través de acciones de información en salud y educación para la salud a las familias, padres, acudientes y empleadores, como resultado de la construcción de planes de trabajo, en los que se busca definir actividades individuales y colectivas que promuevan el reconocimiento de las afectaciones e implicaciones del trabajo sobre la salud de niños, niñas y adolescentes, así como sus consecuencias a largo plazo, desarrollo de habilidades para la vida, pautas de crianza y proyecto de vida. Dentro de las acciones de gestión realizadas para afectar este comportamiento, se ejecutan el seguimiento y canalización a servicios de salud y sociales de los casos identificados a través de las Subredes Integradas de Servicios de Salud.

Fueron identificados sin afiliación al sistema de salud  10.111 niños, niñas y adolescentes incluyendo los identificados en primera infancia, por lo tanto, se realizan acciones de activación de ruta sectorial con el fin de generar respuesta a las necesidades en salud identificadas.

Se resalta que las localidades en las que se han identificado mayor proporción de niños sin afiliación son Usme y Ciudad Bolívar con el 13% seguido por Bosa con el 12%, Kennedy con el 11%, y San Cristóbal con el 7% de la población intervenida, lo anterior, representando el 25 % del total de NNA trabajadores identificados sin afiliación en el Distrito. Los años en que se realizaron más procesos de afiliación a salud en niños y adolescentes trabajadores, fueron el 2015, con 3.799 niños vinculados seguido por el 2014 con 2.981 niños y 2017 con 960 y finalmente, el 2020 con 880 niños, niñas y adolescentes. Las condiciones que determinan el comportamiento del indicador corresponden a diferentes factores como el cambio de régimen de la población (padres de los niños, niñas y adolescentes trabajadores), las formas de contratación de los padres que hace que se presenten procesos de movilidad en el sistema, procesos migratorios irregulares, situaciones de desempleo, entre otros.

Con relación al año 2020, fueron intervenidos (5.226) de las niñas, niños y adolescentes, incluyendo primera infancia; teniendo en cuenta las directrices establecidas por el gobierno nacional y distrital, respecto a las medidas para prevenir y mitigar el riesgo de contagio por COVID 19, en el primer semestre con corte a  Junio fueron identificados 1.067 niños, niñas y adolescentes trabajadores, de los cuales se logró desvincular el 14% (160); respecto al periodo Julio – Diciembre fueron identificados e intervenidos 3.789, en el cual se logró la desvinculación progresiva del trabajo infantil en el 62,6% (2.373); Los restantes corresponden a niños y niñas que fueron sensibilizados por encontrarse en situaciones de acompañamiento al trabajo de sus padres, en su mayoría niños y niñas en primera infancia.

El proceso de caracterización realizado a esta población, arrojó información relacionada con los enfoques poblacional y diferencial, encontrando 289 niñas, niños y adolescentes con pertenencia étnica, 8 niñas, niños y adolescentes víctimas del conflicto armado, 574 extranjeros, 120 recicladores, 3.559 niñas y 1.667 adolescentes mujeres de las cuales 7 fueron identificadas en gestación canalizadas oportunamente a la ruta de atención en salud.  12 niñas, niños y adolescentes fueron identificados con discapacidad.

Adicionalmente, fueron identificados 732 niños y adolescentes desescolarizados, a quienes se brindó la información necesaria, así como la canalización intersectorial específica para acceder a cupo escolar. Las principales actividades económicas en las que fueron identificados son: comercio, manufactura, otras asociadas a la supervivencia como venta ambulante y reciclaje; y trabajos no calificados como oficios en el hogar y cuidadores.

Debido a que el énfasis del sector salud para intervenir el trabajo infantil en la ciudad, se soporta en educar e informar a la población respecto a las implicaciones del trabajo sobre la salud de niñas, niños y adolescentes, fueron identificados 10 niños y adolescentes con eventos relacionados con accidentes o incidentes en los lugares donde trabajaban. Respecto a los factores de riesgo para presentar  condiciones crónicas, 9 niñas, niños y adolescentes manifestaron consumo de tabaco, 245 informaron estar expuestos a humo de segunda mano dadas las características del lugar en el que permanecen,  3  refirieron consumir bebidas alcohólicas, 1.238 se encontraron expuestos a rayos solares, 2.403 informaron no realizar actividad física, 420 informaron afectación a la salud por la actividad que desarrollan, entre ellas: dolor de cabeza, náuseas, vómito, diarrea, tos frecuente o expectoración, sensación continua de cansancio, falta de concentración y memoria, dolores articulares, dolor, supuración, zumbidos o pitos en el oído, entre otros.

Dentro de la gestión y acciones realizadas con la población, se precisa que al 100% de los niños, niñas y adolescentes trabajadores identificados se les realiza canalización sectorial cuando es identificado sin afiliación, o requiere atención específica por parte de los servicios de salud. Así mismo, se realiza la canalización intersectorial que responda a las particularidades de las niñas, niños y adolescentes trabajadores y sus familias, promoviendo así su desvinculación. Es importante reconocer, que el rol de los padres o acudientes es significativo, debido a que son estos actores quienes a través de su gestión permiten que los resultados de los procesos de canalización sean efectivos.

Finalmente, para atender a este fenómeno y aportar al proceso de desvinculación de trabajo infantil, es importante definir alianzas intersectoriales que incrementen la oferta de servicios sociales del Distrito Capital para la primera infancia e infancia, e incluir acciones que impulsen el proceso de trabajo adolescente protegido. Centrar acciones en las poblaciones vulnerables, intensificar los procesos de sensibilización para prevenir el trabajo infantil y considerar la posibilidad de brindar alternativas para generar de ingresos a las familias vulnerables, entre otras medidas que fortalezcan la respuesta a los efectos económicos.

1. “En tiempos de crisis, el trabajo infantil se convierte en un mecanismo de supervivencia para muchas familias”, dijo la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore. “A medida que la pobreza aumenta, las escuelas cierran y la disponibilidad de los servicios sociales disminuye, más niños se ven empujados a trabajar. Cuando imaginamos el mundo después de la COVID, debemos asegurarnos de que los niños y sus familias disponen de las herramientas necesarias para afrontar tormentas similares en el futuro. Una educación de calidad, servicios de protección social y mejores oportunidades económicas pueden cambiar las cosas”.

  1. Oficina Internacional del Trabajo (2020) Programa internacional para la erradicación del trabajo infantil. Ginebra sede web. Consultado 23 de Junio de 2020) Disponible en http://white.lim.ilo.org/ipec/pagina.php?pagina=156

Nota 1: Para referenciar la gráfica y el análisis del presente indicador debes hacerlo de la siguiente manera: Secretaría Distrital de Salud. Observatorio de Salud de Bogotá-SaluData. Disponible en https://saludata.saludcapital.gov.co/osb/.

Nota 2: Para referenciar los datos usados: Ingresa a la ficha técnica del indicador ítem: Fuente de la información. Como usuario de SaluData eres responsable del uso, análisis e interpretación de los datos descargados.

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