Datos de Salud

Salud Ambiental

Para conocer la información completa de la gráfica, lo invitamos a desplazarse de forma horizontal sobre esta.

Análisis

Del 2009 al 2012 no se encuentran registros de carga de la enfermedad para Colombia.  Es un evento de los que mayor subregistro tiene en el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (SIVIGILA), lo que coincide con lo observado en la gráfica. A partir del 2013, año en el que el sistema de notificación y diagnóstico se han reformado hasta el 2018, se puede observar un aumento progresivo del reporte de casos de Leptospirosis, coincidente con el aumento de la precipitación. Probablemente relacionado con el fenómeno de la niña que ha venido presentando su comportamiento normal característico desde principios de noviembre 2017, aunque con la tendencia a intensificarse al unirse con la tradicional temporada de lluvias del mes de abril, en extrema medida según lo pronosticado por el IDEAM, causado principalmente por la variabilidad climática inducida por el cambio climático. Se ha reportado que la incidencia de la Leptospirosis es más importante en climas tropicales y subtropicales y en áreas inundables, presentando picos de junio a noviembre (Donaires.2012). No en tanto, este incremento en el número de casos puede estar asociado a múltiples determinantes ambientales que han sido implicados en la dinámica de transmisión de la leptospirosis, los cuales incluyen al cambio climático, fenómenos meteorológicos extremos, utilización de la tierra, comercio internacional, reservorios animales y prácticas agrícolas y otras actividades antropogénicas. Lo anterior podría explicar lo observado en los primeros 7 meses del 2019 donde se evidencia aumento en la cifra de casos notificados en comparación con años anteriores. En concordancia con los casos notificados se refleja que otras oscilaciones climáticas han sido más significativas que el mismo ENOS sobre la precipitación en el centro del país; especialmente las asociadas a la intra-estacionalidad como la oscilación Madden & Julian; perturbaciones que influenciaron el comportamiento climático del país. Lo anterior podría influir en los patrones de transmisión de la enfermedad debido al cambio en las condiciones de temperatura y humedad requeridas para la transmisión bacteriana, por lo que se ve una tendencia al aumento en cuanto al número de casos mes a mes. Para 2020 el IDEAM pronosticó fase neutral del ciclo del niño – oscilación sur, la cual se extendió hasta el tercer trimestre del año, fueron escalas de variabilidad climática asociadas a la estacionalidad modulada por la oscilación intraestacional Maden & Julian,  las que mantuvieron las condiciones climáticas sobre gran parte del territorio colombiano hasta agosto – septiembre cuando se instaló el fenómeno de la niña, que se ha mantenido en los últimos 5 trimestres del año en curso con intensidad moderada a intensa y que se mantendrá hasta principios de 2022. Aunque en 2020 hubo menos lluvias de las esperadas en marzo, abril y mayo; durante el mes de diciembre empezó la condición Niña moderada, presentándose volúmenes excesivos de precipitación, con valores superiores al 40% por encima de los promedios de la época, destacándose excesos entre el 60 y el 80% (e inclusive superiores). En principio, de acuerdo con lo establecido por el IDEAM, desde hace ya varios meses hemos tenido el predominio de una fase de la intra-estacionalidad (variabilidad climática diferente a donde se ubican los ENOS), que inhibe las precipitaciones, siendo una “fuerza” que ha ido en contravía de la histórica influencia de La Niña en el país. Lo anterior, nos invita a que tengamos muy presente que, aunque los ENOS son un condicionante muy importante de las condiciones climáticas del país, existen otros fenómenos de variabilidad climática en una escala menor de tiempo cronológico, así como otros fenómenos meteorológicos que estando presentes durante algunos días pueden tener una incidencia significativa en excesos de precipitación en el acumulado mensual. En el año 2020 con corte a la semana 53 se notificaron 103 casos, mostrando disminución del 52.97% en los casos notificados en comparación con 2019 para el cual se reportaron 219 notificaciones; sin embargo, para 2021 a corte de la semana epidemiológica 33 en el distrito se han notificado 103 casos en comparación a los 65 casos notificados al mismo corte del año anterior mostrando incremento en 58,5% los casos notificados. Cabe anotar que son datos preliminares. Es importante reiterar el subregistro de los casos según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud, para el 2019 tras hacer una revisión de otras bases de datos de notificación de otros síndromes febriles se encontró en la base de Leptospirosis que el 10.6% (285) de los casos notificados como leptospirosis fueron confirmados para otras febriles como Dengue, Malaria, Hepatitis A, entre otras.

Nota 1: La información de precipitación que se muestra en este indicador, se encuentra prevalidada automáticamente por parte de la Secretaría Distrital de Ambiente, sin embargo, los datos pueden variar una vez se realice la validación final

Nota 2: Para referenciar la gráfica y el análisis del presente indicador, debes hacerlo de la siguiente manera: Secretaría Distrital de Salud. Observatorio de Salud de Bogotá – SaluData. Disponible en: https://saludata.saludcapital.gov.co/osb/.

2 comentarios sobre “Casos notificados de leptospirosis en Bogotá D.C.

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