Datos de Salud

Salud Ambiental

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Análisis

En primera instancia, vale la pena recalcar que, la información reportada en el presente indicador depende del comportamiento de la operación de las acciones de Inspección, Vigilancia y Control higiénico sanitario realizadas desde las Subredes Integradas de Servicios de Salud E.S.E., bajo coordinación de la Subdirección de Vigilancia en Salud Pública de la Secretaría Distrital de Salud, con el fin de verificar que las condiciones sanitarias, bajo las que se desarrollan las diversas actividades económicas, son las adecuadas para minimizar posibles riesgos para la salud pública de la ciudad, de tal manera que el propósito de presentar estos datos es dejar evidencia de la gestión adelantada para evitar algún problema en salud por la presencia de los productos químicos en los establecimientos comerciales y dar a conocer los aspectos que debe tener en cuenta la comunidad en general para evitar efectos negativos a la salud,  así poder notificar cuando evidencie alguna irregularidad desde el punto de vista higiénico sanitario.

Entre los años 2008 a 2020, el promedio de cantidad de sustancias químicas peligrosas almacenadas en los establecimientos industriales, comerciales y de servicios, ubicados en el Distrito Capital,  que hacen uso de las mismas debido a sus actividades económicas, es de 35.213.213 Kg, sin tener en cuenta el dato de los años 2012, 2017, 2018 y 2020 por tratarse de valores excepcionalmente elevados para el periodo de análisis, ya que para estos años se presenta un pico alto en el dato evidenciándose un promedio de 200.821.374 Kg.

La cantidad de sustancias químicas peligrosas por habitante a nivel distrital, deja ver un valor cercano a los 4,9 kg/habitante, oscilando entre 2,8 y 6,5 kg/habitante, para los años comprendidos entre el 2008 a 2020, exceptuando el dato de los años 2012, 2017, 2018 y 2020, en los cuales se observa datos cercanos a los 25 kg/habitante. Vale la pena resaltar que los datos correspondientes a los años que presentan valores elevados se ven afectados por el valor de la cantidad de sustancias químicas almacenadas reportada en algunas de las localidades, generado quizá por cambios en la dinámica comercial de los territorios o por deficiencias en el registro de la información ocasionando errores en la evaluación.

Las localidades donde se encuentran conglomerados los establecimientos que en promedio durante los 12 años del periodo analizado almacenaron las mayores cantidades de sustancias químicas peligrosas son Fontibón, Puente Aranda y Kennedy. Puente Aranda y Fontibón son dos de las zonas industriales más reconocidas en la ciudad, por lo que los valores de kilogramo de sustancia química peligrosa almacenada por habitante mostraron para la primera localidad datos entre 8,4 Kg/habitante y 63,4 Kg/habitante, mientras que para Fontibón el valor más bajo fue de 1,8 Kg/habitante y el más alto 44,55 Kg/habitante, en promedio, teniendo un valor fuera del promedio para el año 2020 de 320, 5 Kg/habitante. Estas localidades concentran entre el 25% y el 35% de la cantidad total de sustancias químicas almacenadas en las empresas intervenidas, siendo la mayoría pertenecientes a actividades de comercio e industria manufacturera, tales como elaboración y procesamiento de plásticos, textiles, químicos, metalmecánica, impresión y alimentos concentrados para animales, sectores que utilizan y almacenan cantidades considerables de químicos, derivando estas condiciones en un nivel de  riesgo químico elevado, lo que puede ocasionar un grado de exposición posiblemente alto para la población en general por la presencia de los productos químicos manipulados.

A pesar que en los años 2019 y 2020 la localidad de Los Mártires, presenta un valor de cantidad de sustancias químicas almacenadas por habitante dentro del promedio con respecto a las demás, en el periodo del 2008 al 2012 y en los años 2015, 2017 y 2018 se sitúa dentro de las áreas de la ciudad con mayor cantidad de kilogramos por habitante, debido a que es la localidad en donde se encuentra el mayor número de establecimientos que hacen uso de sustancias químicas debido a su actividad económica de la ciudad de Bogotá D.C., evidenciando un alto número de micro y pequeña empresa de comercio dedicadas a la venta y distribución de productos químicos, conglomerando instalaciones con éstas características; sin embargo para el año 2018 se presenta un dato elevado importante al respecto de los demás años, lo que se presume se deba a un aumento considerable en la cantidad de sustancias químicas empleadas en los establecimientos ubicados en dicha localidad y a su número reducido de habitantes, lo que vuelve el indicador más sensible y presenta las características propias de un desarrollo elevado en corto tiempo y poca planificación, donde las actividades industrial y comercial han aportado cantidades importantes al inventario de sustancias químicas en la ciudad. Una situación similar se presenta para las localidades Santa Fé y Antonio Nariño, formando parte, en algunos de los años de estudio, del grupo de las localidades con mayor valor en el indicador, lo que se debe a que son localidades que presentan mayor número de establecimientos con almacenamiento de sustancias peligrosas en toda la ciudad y una población pequeña. Los tipos de establecimientos más relevantes en estas zonas son talleres de mecánica, de cromado, galnoplastia y recuperación de baterías, fabricación de espumas, carrocerías y rejillas, industria de calzado y marroquinería, estaciones de servicio, fábricas de muebles, servitecas, tintorerías y fábricas de pegantes, por lo que determina su naturaleza como sectores con un alto índice de riesgo a los factores de exposición a sustancias químicas por habitante. A su vez, localidades con alta densidad poblacional como Kennedy, Ciudad Bolívar y Engativá, cuentan con índices bajos de almacenamiento per cápita de sustancias a pesar de concentrar una cantidad significativa de sustancias peligrosas almacenadas, debido al alto número de habitantes. Los cambios y oscilaciones entre los valores año tras año se deben a que el número y tipo de establecimientos vigilados de un año a otro puede variar, dependiendo de las problemáticas de la localidad o las prioridades definidas por los equipos locales, por lo que se pueden ver diferencias en la cantidad de sustancias químicas almacenadas verificadas.

En el periodo comprendido entre los años 2008 a 2020 se evidencia que dos de las sustancias químicas peligrosas más almacenadas, según el registro realizado de los establecimientos vigilados por la línea de Seguridad Química de la Secretaría Distrital de Salud, corresponden a la gasolina y el ACPM (Aceite Combustible Para Motores), las cuales a pesar de encontrarse en un menor número de establecimientos (cerca de 2.000 para la gasolina y 700 para el ACPM) se almacenan en gran volumen en ciertas instalaciones como lo son las estaciones de servicio y servitecas, donde se realiza su comercialización y distribución, siendo empresas que se encuentran distribuidas en todo el Distrito. Muchos de los componentes de la gasolina, especialmente los 34 aromáticos como el benceno, son cancerígenos y el riesgo tóxico se asocia con el ingreso al organismo de los vapores o humos por inhalación. Así mismo, la inhalación de concentraciones altas de gasolina y ACPM produce irritación de los pulmones y puede afectar adversamente el sistema nervioso, también son irritantes de la piel y si se produce ingestión los efectos se hacen más serios.

En el grupo de las 20 sustancias químicas peligrosas con mayor cantidad almacenada en los establecimientos usuarios de las mismas, se encuentran de manera general en todos los años, solventes como el thinner y el varsol, pintura inflamable, adhesivo inflamable y aerosol inflamable, con lo cual se puede concluir que son las sustancias químicas con características de inflamabilidad las que más se pueden encontrar en las empresas comerciales, industriales o de servicios. Los principales peligros asociados a las sustancias inflamables son que arden con facilidad, pueden producir atmósferas explosivas en locales con ventilación deficiente y que un derrame de líquidos puede generar un incendio en movimiento siendo más difícil combatir un evento con líquidos que con sólidos. Los establecimientos en donde se usan y almacenan sustancias químicas inflamables son: ferreterías, talleres de mecánica de automóviles, fábricas de estructuras metálicas, fábricas de muebles en madera para el hogar, comercializadoras al por menor de pinturas, estaciones de servicio, impresión, tipografías y litografías; fábricas de calzado, fábricas de avisos publicitarios, fábricas de alambre, piezas y productos metálicos, talleres de mecánica de motocicletas, fábricas de muebles y productos en madera, lavanderías, depósitos de materiales de construcción, establecimientos de reparación y mantenimiento de maquinaria y equipo, reparación de muebles, fábricas de pinturas, fábricas de productos de vidrio, comercializadoras al por menor de productos químicos, curtidoras de cueros, fábricas de colchones y comercializadoras al por mayor de pinturas, correspondiendo a cerca del 70% del censo total de establecimientos usuarios de las 20 sustancias químicas priorizadas. Otro grupo importante de sustancias presentes en el inventario distrital son las de característica corrosiva, siendo sustancias que puede destruir o dañar irreversiblemente otra superficie, material o partes del cuerpo con la cual entra en contacto. Los corrosivos más comunes son ácidos fuertes o bases fuertes, o disoluciones concentradas de ciertos ácidos débiles y bases débiles. Los principales peligros para las personas, asociados a la manipulación de sustancias corrosivas, incluyen daño a los ojos, la piel y el tejido debajo de la piel; la inhalación o ingestión de este tipo de sustancias puede dañar las vías respiratorias y conductos gastrointestinales. Algunos corrosivos pueden generar gases tóxicos e incluso explosivos.

Nota 1: Para referenciar la gráfica y el análisis del presente indicador, debes hacerlo de la siguiente manera: Secretaría Distrital de Salud. Observatorio de Salud de Bogotá-SaluData. Disponible en https://saludata.saludcapital.gov.co/osb/.

Nota 2: Para referenciar los datos usados: Ingresa a la ficha técnica del indicador ítem: Fuente de la información. Como usuario de SaluData eres responsable del uso, análisis e interpretación de los datos descargados.

Nota 3: El proceso de depuración de la información analizada en 2019 , consideró tomar solamente una única información por establecimiento para el año 2019, realizando la eliminación de duplicados en cuanto los establecimientos intervenidos, los cuales se generan por el cambio de actividad comercial de los mismos quedando registrados más de una vez una misma instalación en el censo;  de acuerdo con esto se observa una disminución de los valores con respecto al año inmediatamente anterior.

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