La rabia es una enfermedad priorizada, debido a su alta letalidad (98% al 100%), el amplio rango de las especies afectadas (especialmente mamíferos), además el 99% de los casos de rabia que se presentan en el mundo ocurren por la mordedura de caninos, por lo que la vacunación particularmente de dicha especie constituye la mejor estrategia de prevención. Esta enfermedad, aunque altamente letal, puede ser combatida y evitada con ello la mortalidad si se trata oportunamente, por lo que la aplicación del suero antirrábico y vacuna antirrábica de forma rápida posterior a una exposición rábica es la diferencia entre la vida y la muerte.
Aunque en Bogotá no se reportan casos autóctonos de rabia animal desde el 2001 y de rabia humana desde hace más de 30 años, es importante siempre considerar que algunos factores de riesgo asociados a la presentación de la enfermedad se han acentuado en la ciudad recientemente: 1) la migración de animales provenientes de zonas de circulación del virus a la ciudad como parte de prácticas altruistas para con estos animales que llegan a Bogotá para su tratamiento y posterior adopción; 2) el aumento de animales de compañía en los hogares de la ciudad, particularmente en algunas localidades; 3) la falta de vigilancia epidemiológica de la fauna silvestre de la ciudad; 4) la reducción de las muestras para vigilancia activa de la rabia y 5) la suspensión por periodos prolongados de tiempo de la vacunación antirrábica canina y felina por falta de biológico para realizar jornadas permanentes. Todos estos factores confluyen para que se agudice el riesgo de la posible presentación de casos de rabia en la ciudad de Bogotá.
Para este informe se tuvo como fuente de información las bases de datos en EXCEL generadas por el SIVIGILA 4.0 de la notificación de los eventos de Vigilancia Integrada de la Rabia con corte a semana 31 de 2026.
Como parte del análisis de la información se definen como casos descartados los que cumplen las siguientes condiciones:
- Los casos duplicados por número de documento y nombre del paciente, en donde se observa que es la misma agresión pero que hay atención en más de una UPGD.
- Casos duplicados que corresponden a reagresiones.
- Casos notificados fuera de Bogotá
- Los casos con ajuste D.
Estos casos que corresponde para este periodo a 1.152 casos, no so contemplados como parte del análisis.
A semana 31 de 2026 el Distrito atendió un total de 15.930 casos de agresión animal en sus UPGD, que fueron notificados al SIVIGILA. En comparación con lo reportado en el año 2025 para este mismo periodo, se evidencia una variación anual del 0,64% habiéndose aumentado la notificación en el 2026 en 101 casos.
En el contexto del análisis del comportamiento de este evento en la ciudad, se debe considerar que, es la localidad de ocurrencia la que tiene una importancia en cuanto gestión del riesgo asociado a la presentación casos de agresiones por animales potencialmente transmisores de rabia.
Es importante considerar que localidades como Usaquén, Chapinero y Suba cuentan con muy buen número de las IPS de atención de urgencias, medicina prepagada o atención prioritaria, de la ciudad. Por otro lado, Kennedy y Puente Aranda, aunque no cuentan con una gran cantidad de IPS sí tienen a IPS que son centro de referencia para atención de urgencias en el lado sur de la ciudad, esto, explicaría el alto porcentaje de casos atendidos y notificados allí.
Ahora bien, el comportamiento en relación con la localidad de ocurrencia ha tenido una tendencia estable durante los últimos años, observándose que la localidad de Suba (14%) corresponde a la que aporta el mayor porcentaje de agresiones por animales potencialmente transmisores de rabia acontecidos en la ciudad. Sigue la localidad de Kennedy (12%), Engativá (9%), Ciudad Bolívar (9%) y Bosa (7%). Es igualmente importante indicar que el 7% de los casos corresponde a casos ocurridos fuera de Bogotá, condición que denota una gran importancia por el riesgo de casos de rabia humana importados.
Con respecto al comportamiento del evento de acuerdo con el sexo afectado, se evidencia que, el sexo femenino sigue siendo el más afectado con un 52% y el sexo masculino reporta el 48% de afectados, este comportamiento ha sido consistente durante los últimos 3 años.
En cuanto al grupo de edad, se observa que son en los adultos entre los 25 a 39 años los más afectados por las agresiones ocasionadas por animales representando el 40% del total de casos notificados en la ciudad; este grupo se ve seguido por los adolescentes y niños mayores de 5 años.
El mayor número de casos son clasificados como No exposiciones 45% en segundo lugar se encuentran las exposiciones graves 29% y por último se encuentran las exposiciones leves 26%. El tipo de exposición está relacionada directamente con el riesgo de haber entrado en contacto con el virus de la rabia siendo la No exposición en donde se puede definir un riesgo muy bajo y la exposición grave la de mayor riesgo.
En cuanto a la especie agresora, el 99,5% de las notificaciones fueron a consecuencia de agresiones ocasionadas por perros y gatos. El 0,5% restante está relacionada con las demás especies contempladas en las fichas de notificación. Los caninos son la especie más prevalente aportando el 76,62% del total de casos, seguido por los felinos con el 22,90%.
Considerando que como se indicó previamente, la mayoría de los casos de agresiones por animal potencialmente transmisor de rabia atendidos en el Distrito, fueron ocasionados por caninos y felinos, resulta de gran importancia en el marco de la atención integral de estos casos, la identificación de la ubicación de animal con el fin de que se realicé el seguimiento al mismo.
En este sentido, el 54% del total de animales (perros y gatos) son reportado como perdidos por parte de los pacientes y el 46% se indica es. En el Distrito se han realizado un total de 5.123 seguimientos a animales agresores de los cuales 3.575 fueron perros y 1.548 gatos.

