El ruido es un sonido molesto para las personas, es producto de las actividades realizadas por el ser humano como la movilidad, las actividades comerciales e industriales, el entorno habitacional y el espacio público, entre otros [1]. La exposición a altos niveles de ruido puede causar molestias como pérdida de la audición y acúfenos, así como síntomas extra-auditivos relacionados con riesgo de cardiopatía isquémica e hipertensión, trastornos del sueño, deterioro cognitivo, ansiedad, depresión entre otros que afectan la calidad de vida de los individuos [2] [3] [4].
En Colombia [5] se ha establecido que el nivel máximo de ruido permitido durante las horas del día en las zonas residenciales es de 65 decibeles (dB); en zonas comerciales e industriales, hasta 70 dB y en zonas de tranquilidad 45 dB; mientras que en las noches el máximo permitido es de 45 dB en zonas residenciales, 60 dB en comerciales, 75 dB en industriales y 45 dB en zonas de tranquilidad. A su vez, la norma nacional resolución 627 de 2006 [6], sobre “emisión de ruido y ruido ambiental” indica que las zonas residenciales tienen un estándar máximo de ruido diurno de 65 dB (A) y, en la noche, de 55 dB (A); mientras que las zonas con usos industriales tienen un estándar máximo permitido diurno de 75 dB (A) y nocturno de 70 dB (A). En cuanto a normatividad reciente se encuentra la Ley 2450 de 2025, conocida como la Ley contra el Ruido, que establece el marco normativo nacional para la formulación de una política pública de calidad acústica en Colombia [7].
La Secretaría Distrital de Salud, mediante el Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental, entre los años 2019 al 2025, caracterizó a 16.426 adolescentes de 11 a 17 años en Bogotá, para identificar la posible afectación en salud, bienestar y calidad de vida por exposición a ruido. Como resultado de esta caracterización, se obtuvieron los siguientes resultados:
Prevalencia de la alteración en la salud por exposición a ruido: se indagó sobre la presencia de seis síntomas extra auditivos (irritabilidad, ansiedad, cefalea, dificultad de concentración, agotamiento físico e insomnio), donde se identificó como alteración de la salud por exposición a ruido la presencia de tres o más de los síntomas. Se observa una línea de tendencia descendente (R2 =0,345)* del comportamiento de este evento para el año 2025 en relación con el año base 2019. En el año 2025 de las personas encuestadas (1.733) en la población adolescente de 11 a 17 años, 137 (7,9 %) presentaron alteración en la salud posiblemente relacionado con la exposición a ruido, respecto a la distribución por localidad, Engativá presentó la proporción más alta con un 18,7 %, seguido por Usaquén con 17,2 %; el síntoma con mayor prevalencia fue dificultad en la concentración 19,2 % (333), seguido de irritabilidad con 17,8 % (308) y cefalea con un 15,4% (267). La fuente de ruido que generó mayor molestia es tráfico terrestre con el 31,0 % (538), seguido de pregoneo con un 24,4 % (422). Respecto a la posible relación con las fuentes generadoras de ruido y la alteración de la salud, las exposiciones mayormente asociadas son las instituciones educativas, el comercio y el tráfico aéreo, estimando razones de prevalencia en los más expuestos de 3,88; 3,75 y 3,60 veces en comparación con los menos expuestos a estas fuentes, sin embargo, otras exposiciones como el tráfico terrestre, las actividades industriales, discotecas y bares, pregoneo, espacio público y entorno habitacional también estuvieron asociadas.
*Un valor de X2 de línea de tendencia de Mantel-Haenszel de 111,85 significativamente estadístico (valor <p 0,0000001)
Prevalencia de somnolencia excesiva diurna: la calidad del sueño no se refiere únicamente al hecho de dormir bien durante la noche, sino que también incluye un buen funcionamiento diurno, es decir, un adecuado nivel de atención para realizar diferentes tareas. La somnolencia diurna indica que hay un inadecuado descanso de la población en horario nocturno, lo cual se manifiesta en disfuncionalidad durante el día [8]. Entre el año 2019 al 2025 se aplicó el Cuestionario Cleveland de Somnolencia obteniendo un total de 502 adolescentes con somnolencia excesiva diurna, observando una tendencia descendente en el indicador con un R2=0,3396*; para el año 2025 la proporción fue de 1,3 % (22/1.733), en cuanto al comportamiento local Engativá presentó la mayor prevalencia con el 7,7 % (7/91), seguido de Chapinero con el 6,3 % (1/16). En la posible relación con las fuentes generadoras de ruido y somnolencia excesiva se encuentran el tráfico aéreo y terrestre, con razones de prevalencia en los más expuestos de 3,78 y 3,20 veces respectivamente, en comparación con los menos expuestos a estas exposiciones. Otras de las fuentes asociadas correspondieron a: discotecas/bares y pregoneo.
*Un valor de X2 de línea de tendencia de Mantel-Haenszel de 52,77 significativamente estadístico (valor p <0,0000001)
Prevalencia de uso de audífonos: La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido alertas globales sobre el uso de dispositivos de audio personales, especialmente en población adolescente y joven, se estima que alrededor de 1.100 millones de jóvenes de todo el mundo podrían estar en riesgo de sufrir pérdida de audición debido a prácticas auditivas inseguras como el uso diario de audífonos a niveles de volumen que superan los límites de seguridad (más de 75dB). Para el año 2050, se prevé que casi 2.500 millones de personas vivirán con algún grado de pérdida de audición si no se cambian los hábitos de consumo actuales [9]. La pérdida de audición provocada por el ruido puede prevenirse si se adoptan prácticas auditivas seguras como limitar el tiempo diario de uso de los dispositivos de audio personales, con el volumen bajo y un uso máximo de una hora al día, lo cual contribuirá a reducir la exposición al sonido [10].
La Secretaría Distrital de Salud, mediante el sistema de Vigilancia en Salud Ambiental, identifica el uso de audífonos como un hábito de exposición de la población al ruido, que depende de la intensidad y frecuencia de uso de estos dispositivos. En el periodo del 2019 al 2025 en la población adolescente se encontró que el 69,6 % (11.433/16.426) utilizan este dispositivo, con un comportamiento en la línea de tendencia descendente, correspondiente a un de R2 =0,9047*. Para el año 2025 el 63,2 % (1.095/1.733) de las personas encuestadas manifestaron el uso de audífonos. En cuanto a la frecuencia de este hábito, el 18,5 % (203/1.095) reportó el uso más de una hora diaria, el 59,8 % (655/1.095) manifestó utilizarlos de 4 a 5 horas a la semana y por último el 21,6 % (237/1.095) los utiliza menos de 3 horas a la semana. Con relación al uso por localidades, se observó mayor prevalencia en Teusaquillo con 100 % (8/8), seguido de Candelaria con 81,5 % (22/27).
* Un valor de X2 de línea de tendencia de Mantel-Haenszel de 104,71 significativamente estadístico (valor p <0,0000001)
[1] Secretaria Distrital de Ambiente. Ruido. [internet] [Citado 24 abr 2026]. Disponible en: https://ambientebogota.gov.co/ruido
[2] Environmental noise guidelines for the European Region. Copenhagen: WHO Regional Office for Europe; 2018. [citado 24 abr 2026]. Disponible en: https://apps.who.int/iris/handle/10665/279952.
[3] Organización Mundial de la Salud. Guías para el ruido urbano. Consultado: marzo 2026. Disponible en: https://ruidos.org/Documentos/guia_oms_ruido_1.html.
[4] Basner M, Wolfgang B, Stansfeld. Auditory and non-auditory effects of noise on health. Sleep Med Rev. 2014; 383: p. Consultado: abril 2026. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3988259/
[5] Ministerio de Salud y Protección Social. Protección y conservación de la audición de la salud y el bienestar de las personas. Resolución 8321 de 1983. 1983. Consultado: abril 2026.
[6] Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Norma nacional de emisión de ruido y norma de ruido ambiental. Resolución 627 de 2006. Consultado: abril 2026.
[7]. Congreso de la República de Colombia. Ley contra el ruido. Ley 2450 de 2025. 2025. Consultado: abril 2026.
[8] Callejas, L. M., Sarmiento, R., Medina, K., Sepulveda, H., Deluque, D., & Escobar-Córdoba, F. E. (2015). Calidad del sueño en una población adulta expuesta al ruido del Aeropuerto El Dorado, Bogotá, 2012. Biomédica, 35(Sup2), 103-9. Consultado: marzo 2026. https://doi.org/10.7705/biomedica.v35i0.2465
[9] Organización Mundial de la Salud. World report on hearing [Internet]. Ginebra: OMS; 2021 [citado 24 abr 2026]. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9789240020481
[10] Organización Mundial de la Salud y Unión Internacional de Telecomunicaciones. (2019). Dispositivos y sistemas de escucha segura: un estándar de la OMS y la UIT. Organización Mundial de la Salud. Consultado: marzo 2026. Disponible en: https://apps.who.int/iris/handle/10665/280085. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO
Nota 1: Para referenciar la gráfica y el análisis de los presentes indicadores se debe hacer de la siguiente manera: Secretaría Distrital de Salud. Observatorio de Salud de Bogotá-SaluData. Disponible en: https://saludata.saludcapital.gov.co/osb/.
Nota 2: Para referenciar los datos usados: Ingrese a la ficha técnica del indicador, ítem: Fuente de la información. Como usuario de SaluData, es responsable del uso, análisis e interpretación de los datos descargados.
Nota 3: A partir del año 2023 ingresa en la vigilancia de salud ambiental la localidad de Sumapaz, por tanto en años anteriores no se presentan datos.
Nota 4: Sea cuidadoso con el análisis e interpretación. Ver ficha técnica del indicador para información adicional.
Nota 5: La información referida al año 2025 es de carácter preliminar y está sujeta a ajustes.

