Datos de Salud

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Análisis

La donación es considerada como un acto voluntario por el cual una persona en vida o su familia después de la muerte, autorizan la extracción de órganos y tejidos para trasplante, con el fin de ayudar a otras personas a mejorar su calidad de vida. La donación y los trasplantes representan un reto, partiendo del hecho en que el número de personas en listas de espera van en aumento, mientras que el número de donantes tiende a ser estable sin mayores incrementos. La disponibilidad de órganos es un gran inconveniente que afecta directamente las necesidades de los pacientes en lista de espera, pues actualmente solamente se cubre un 20% de los requerimientos de las listas.

Las listas de espera en Bogotá son las más grandes del país. El comportamiento de estas no se aparta del nivel mundial, pues con el aumento de la expectativa de vida también aumenta la prevalencia de las enfermedades crónicas y por tanto el ingreso de pacientes a las mismas. El incremento en las listas observado en 2018 con respecto a 2015 fue del 30%, a diciembre de 2018 se encuentran 2.609 pacientes activos en lista, de los cuales 1.861 requieren órganos y 748 tejido ocular. El órgano con mayor demanda es el riñón (93%), lo cual es concordante con las altas prevalencias de patologías como hipertensión arterial, diabetes, enfermedad renal poliquística, entre otras, que conllevan a un deterioro irreversible renal. El 50% de los pacientes en lista, están entre los 30 a 59 años de edad, siendo el grupo más representativo el de 50 a 59 años. Los hombres son quienes engrosan las listas para la mayoría de órganos, con excepción del hígado donde las mujeres tienen mayor representatividad.

La tasa de donación de órganos en Bogotá ha presentado un comportamiento variable entre el 2014 a 2018. La tasa de donación más alta ocurrió en el en 2015 con 22.3 donantes por cada millón de habitantes mientras que la más baja se observó en el 2016 con 15.1 donantes por cada millón de habitantes. Las razones de dichas variaciones obedecen al cambio de definición del indicador, ya que a partir de 2016 sólo hacen parte de la tasa de donación de Bogotá los donantes de órganos, mientras que antes se tenían en cuenta tanto los donantes de órganos como de tejidos. Otros factores que se pueden asociar a la variabilidad del indicador en Bogotá, son: La continuidad de los equipos de trabajo ya entrenados que hacen parte de las IPS trasplantadoras y que son fundamentales en todo el proceso de gestión operativa de la donación, afectando directamente la notificación de alertas en Glasgow menor o igual a 5 y por ende los diagnósticos de muerte encefálica; además el aumento de las contraindicaciones médicas y legales, entre otros. La negativa de familiares a la donación también puede ser un factor asociado, sin embargo, la expedición de la Ley 1805 de 2016 implementada el 4 de febrero del 2017, la cual hace referencia a que si no existe manifiesto alguno del paciente de no aceptar ser donante, se presume su aceptación (presunción legal), contribuyó de una manera importante al incremento de la tasa de donación, con respecto a los resultados obtenidos en 2016.

En los años analizados, el promedio de donantes cadavéricos correspondió al 60 % del total y donantes vivos al 40%. De los potenciales donantes diagnosticados con muerte encefálica en 2018, las principales causas que dieron origen a la misma fueron: Accidente cerebro vascular 153 casos (42.5 %), trauma cráneo encefálico con 89 casos (24.7 %), encefalopatía hipóxico isquémica con 24 casos (6.7 %), tumor cerebral con 22 casos (6.1 %) y otras causas entre ellas meningoencefalitis e hidrocefalia con 72 casos (20 %). En donantes fallecidos el órgano rescatado con mayor frecuencia es el riñón seguido del hígado, y en menor proporción corazón y pulmón. La donación más frecuente en donante vivo es la de riñón, seguida por la de hígado, siendo estos componentes anatómicos por pertinencia los que se pueden donar en vida.

El trasplante de órganos ha experimentado un desarrollo importante que lo ubica como una alternativa real para tratar enfermos con patologías crónicas e irreversibles, para las cuales las opciones existentes no son suficientemente eficaces. En el país, los procedimientos de trasplantes más comunes son: riñón, corazón, hígado, médula ósea y tejido corneal, los cuales no tienen ningún costo para el paciente, ya que son asumidos por el sistema de salud, dado que el trasplante de estos órganos y tejidos están incluidos dentro del plan de beneficios en salud. Las personas que necesiten de estos trasplantes de órganos y tejido corneal pueden acceder sin importar el sexo, religión, raza o condición económica. La tasa de trasplantes en Bogotá más alta del periodo 2014 a 2018, se observó en el año 2017 con 65 procedimientos de trasplante de órganos por cada millón de habitantes, realizándose en total 521 procedimientos de trasplante de órganos dicho año. El mayor número de trasplantes de todos los órganos se ha realizado en personas de sexo masculino. Las edades con mayor frecuencia de trasplantes realizados en los dos sexos son las de 50 a 59 años con un 24 % de los procedimientos, seguida en su orden por la edad de 60 a 69 años con el 20 %, 40 a 49 y 30 a 39 años de edad con un 16 %, de 20 a 29 años de edad con un 9 %, 10 a 19 años de edad con un 6 %, 0 a 9 años de edad con un 5 % y la más baja correspondió a los mayores de 70 años de edad con un 4 %.

Todos podemos donar, todos podemos recibir, la donación es un acto de humanidad. Es en medio del dolor que causa la pérdida de un ser querido, que su familia al tener la valentía de donar uno o varios órganos y tejidos, da vida a otra persona que lo requiere, o mejora su calidad de vida. Este es un acto de amor tan grande que resulta difícil describir, pero fácil de agradecer. Esta generosidad, que cada día convierte en inmortales a los donantes, que a través de su existencia multiplican la huella de su vida, y permiten cumplir la voluntad de dar vida a otros cuando ya no se está con vida. Que este gran acto de generosidad continúe por siempre en el tiempo.

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